Préstamos a plazos – ¿cómo funcionan y por qué vale la pena considerarlos?

Los préstamos a plazos son un tipo de financiación que puede ser una buena alternativa a los préstamos tradicionales. La posibilidad de pagar la deuda poco a poco hace que este tipo de producto financiero sea escogido no solo para pagar pequeños gastos cotidianos sino también para financiar expensas más serias, tales como la renovación de un apartamento o la reserva de un viaje veraniego.

¿Qué son los préstamos a plazos?

Un préstamo o un crédito a plazos es un tipo de producto económico proporcionado por los bancos o instituciones financieras que consiste en poner a disposición de un prestatario una cierta cantidad de dinero. Las palabras “a plazos” se refieren al modo de devolución del dinero.

A diferencia de los préstamos de pago único, los créditos a plazos no se deben saldar en un solo pago. Exactamente por eso esta financiación es llamada “a plazos” – la devolución del importe prestado puede efectuarse en cuotas que el deudor abona mensualmente o según el acuerdo pactado con su prestamista (cada semana o cada 15 días). Cada cuota está compuesta por una parte del importe principal, los intereses aplicados y otros gastos adicionales estipulados en el contrato.

¿Cuáles son las características de los préstamos a devolver a plazos?

Como hemos escrito previamente, la característica más importante de los minicréditos a plazos es la posibilidad de escalonar los pagos. Su distribución temporal es muy cómoda, ya que no hay que amortizar la deuda en un solo golpe lo cual puede ser un agravante para el bolsillo.

Además, los créditos rápidos a plazos se distinguen por ser predecibles respecto a la cantidad que se paga cada mes. Las cuotas son fijas, por lo que el deudor sabe claramente cuánto va a pagar cada mes y puede estar tranquilo que el importe a saldar no aumentará con el paso del tiempo. Los mini préstamos a plazos son muy convenientes para los que quieren evitar este tipo de sorpresas desagradables.

¿Largo o corto plazo? Préstamos ideales para tí

Los préstamos a corto plazo los escogen las personas seguras de poder devolver la deuda en un plazo de máximo 12 meses. La ventaja de este tipo de financiación yace en el hecho de que este no necesita trámites burocráticos complicados y está disponible inmediatamente. Cabe resaltar también que los intereses de los créditos a corto plazo son más bajos.

Por otro lado, tenemos préstamos a largo plazo. Para muchas personas esta solución es muy conveniente, ya que el periodo de pago es más que 12 meses, entonces el prestatario tiene más tiempo para saldar toda su deuda. Pero ¡ojo! Es muy difícil encontrar préstamos rápidos a largo plazo sin aval, lo que para algunas personas puede crear una dificultad adicional. Un aval es requerido porque con mayor plazo aumenta también la posibilidad de impago y cada institución financiera desea limitar los riesgos derivados de insolvencia.

¿Es posible solicitar créditos a plazos con Asnef?

Muchas personas se preguntan, si estando en Asnef, tienen alguna posibilidad de obtener un préstamo. Antes de responder a esta pregunta explicamos qué se entiende por la sigla Asnef. Asnef es una abreviación de Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito. En pocas palabras Asnef es un fichero de morosos. Si figuras en esta lista, desgraciadamente puedes tener problemas con la obtención de un crédito. Tanto los bancos, como las instituciones financieras prefieren colaborar con personas que tengan un historial crediticio limpio y raramente conceden los préstamos a plazos con asnef.

Sin embargo, si tienes un apunte de morosidad, tus oportunidades para obtener un crédito a plazos no son de cero. Es posible encontrar empresas que ofrecen éstos incluso a los deudores repetitivos, pero hay que tener en cuenta que en estos casos los intereses serán muy elevados.

¿Cuáles son los requisitos para pedir un préstamo personal a plazos?

En la mayoría de los casos para solicitar un crédito a plazo hay que haber cumplido 18 años y no ser mayor de 72 años (aunque el límite superior puede variar según la institución financiera). Además, el deudor debería poseer un DNI o NIE vigentes, tener domicilio en España y ser el titular de una cuenta bancaria registrada en el país. Es indispensable poder demostrar ingresos regulares (por ejemplo a través de la nómina) y muchas veces, como hemos mencionado previamente – no figurar en un fichero de morosos. 

Antes de escoger un prestamista vale la pena controlar detalladamente todas sus exigencias prestando especial atención a todos los puntos poco claros, no especificados o escritos con letra pequeña.

¿Cómo escoger un buen crédito a plazos?

La oferta de los préstamos a plazos es actualmente muy amplia. No es de extrañar que una persona promedio no sepa qué propuesta escoger. Las ofertas que prometen tasas sorprendentemente bajas o proponen sumas muy altas sin requerir ningún aval a veces pueden ser sospechosas. Al elegir un crédito a plazos, el factor determinante debería ser sin dudas la transparencia del prestamista. Un buen ejemplo es CreditoSi.es. Aquí encontrarás transparencia desde el principio. Los costes e intereses finales del préstamo están publicados para que tengas toda la información que necesitas. 

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